Día mundial contra el cáncer de mama.

Por: Punto Valle

19 de octubre, Día mundial contra el cáncer de mama. 

Luisa Valdez, guerrera contra el cáncer de mama, nos platica sobre la experiencia que tuvo mientras luchaba contra esta enfermedad. 

- Detrás de - 

Desde que cumplí los 40 años, empece a realizarme estudios de TODO, y aparte de hacerlo por mi, también lo hacía por mi trabajo, porque nos los pedían. 

Cuando tenía 51 años, fui, como todos los años a hacerme mi estudio de la mamografía y yo como siempre muy confiada en que todo iba a salir bien, hasta que le entregue mis análisis a la doctora y comenta que tendría que hacerme un ultrasonido complementario, como en otras ocasiones ya me lo habían pedido, no fue algo que me quitará el sueño. 

Al terminar el ultrasonido, la doctora me dijo -Estoy viendo algo que no me gusta mucho, te recomiendo que vayas con un doctor especialista en mama para que te ayude. En ese momento me entro un temor, que no se puede explicar. 

- El momento - 

Conseguí cita con el Dr. Ernesto Rivera Cirujano Oncólogo, cuando fui a consulta con él, le mostré mis estudios y me dice. -Parece que tiene un tumor y es maligno. 

Así me la dejo caer.

-¿Cómo que es maligno?- Pregunté. 

-De todas formas se debe realizar una biopsia para descartar cualquier cosa, y poder estar seguros al 100% que por lo que veo, sí es maligno.- Me contestó el Doctor. 

Estaba impactada por la noticia. - Mañana mismo hacemos la biopsia. - Me dice el Dr Rivera. 

- ¿Sabes qué doctor? No. Tengo un congreso en Cuernavaca y ya tengo todo listo. -

- ¿Estás segura que vas a aguantar emocionalmente? Yo me tengo que ir a un congreso en Argentina y tendrás que esperar mas tiempo.

-Sí doctor, si voy aguantar. 

Apenas salí del consultorio, me fui con Martín. Sin asustarlo, le platiqué muy casual todo lo que me dijo el doctor. También, a la Ana Paula. Me dieron su apoyo incondicional y me dijeron que todo iba a salir bien. Se lo tomaron muy bien. 

- La confrontación -

Al regresar de mi congreso y que el doctor regresara del suyo también, fui a que me realizarán la biopsia. Como no encontraban nada, tuvieron que picarme varias veces hasta dar con el tumor. 

A los días me llama el Dr. Rivera para que fuera con el. Apenas llego al consultorio, me voltea a ver y me dice -Efectivamente usted tiene un cáncer nivel bajo, nivel dos. Estamos a tiempo de realizar una intervención quirúrgica para extraerle la lesión.- 

Me explicó el procedimiento, como sería la operación. 

Saliendo de la consulta le marque a mi familia para vernos. Cuando todos llegaron conmigo, les conté toda la historia. Mis hermanos fueron los más tristes, mis papás no tanto. Les dije que pasado mañana me operaban en la noche. 

Llegó el día de la operación. 

Antes de la operación me volvieron a explicar lo que me iban a hacer, y me extrajeron como un cilindro de masa del pecho. 

Fue una operación de muchísimo monitoreo. 

Fue algo muy rápido, a los dos días ya estaba en mi casa, recuperándome y estuve incapacitada dos semanas. Cuando me quitaron los puntos de la herida, el Dr. Rivera me dijo que iba muy bien la herida, que iba sanando, y me avisaron que mandaron a hacer otros estudios para ver que impacto tuvo esta lesión en el pecho en el tejido mamario. 

Yo, bien confiada ya había regresado a mi rutina, ya estaba trabajando como si nada. 

Una noche, estaba dando clases y me va marcando el Dr. Rivera. 

Me puse pálida, sentí un escalofrío horrible. 

Lo salude, y el se fue directo al grano. -Puede venir a mi consultorio ahorita.

Eran las 8:00 pm

-Claro que sí doctor, voy para allá. Llegué al hospital, entré al consultorio y el Dr. Rivera me dijo -Luisa, tendremos que quitarte el pecho. 

Y ahí sí me derrumbé TODA. 

Le pregunté que por qué ¿Qué había pasado?. - Es que, en el análisis patológico sale difuminado en algunos puntos del seno, yo no me quiero arriesgar, quiero quitarle todo el seno. Lloré, chillé… Le pregunte que ¿qué iba a hacer?. Y me contesta el Dr River -Pues ¿qué va a hacer? Enfrentar esto con valor, con fuerza, con coraje ante la vida, porque esto… vamos a luchar contra esto.- Sus palabras me calmaron un poco. -¿Usted me podría poner un implante de seno?. - Claro que sí Luisa, mañana mismo te operamos. 

O sea, estaba en consulta con él a las 8:00 pm y ya al día siguiente me iban a operar. Yo ya tenía que estar internada. El Dr. Rivera me comentó que después de la operación me iban a dar quimioterapia y radiaciones, todo. 

Salí del consultorio y le marqué a toda mi familia para juntarnos y darles la noticia. 

Cuando les dije que ya mañana me iban a operar, la Ana Paula se puso muy nerviosa, mi mamá también. Mi papá me dijo - Mira mijita, todo va a salir, lo que tenga que ser va a ser, tú ponte en manos de tu doctor, De Dios y todo va a salir bien. Martin siempre estuvo a mi lado, todo el tiempo. 

Al día siguiente yo ya estaba en el hospital, ya lista para cirugía, veo al Dr Rivera y me dice -¿Se acuerda del implante? Es que estuve pensando que no es necesario hacer dos operaciones, podemos colocarle un implante. Ya tenemos todo listo.- Me explicó que al momento que me quitaran el tejido mamario me colocarían un expansor.

Los doctores ya me habían recomendado ir a terapia antes y después, ya que son procesos muy fuertes de la operación y estuve yendo a terapia.  – Un cero no eres tú, vas a salir adelante.  La terapeuta reforzaba mi confianza. 

Fue un proceso muy largo y doloroso, emocionalmente hablando. 

- Desenlace - 

Cuando llegó el momento de la operación, sentí muchas bendiciones por parte de mi familia. 

Y pues, me quitaron el seno y me pusieron un implante. 

Al momento que me quitaron el vendaje, yo tenía una mentalidad, no sé, sería muy extraño verme sin mi seno, pero al momento de verme, como tenía el expansor no se veía mal. 

Fue muy fácil tratarme porque yo siempre tuve la mejor actitud ante mi enfermedad, la vida, todo. Yo siempre estuve con mucha esperanza, pensando en que todo se iba a dar. 

Ya cuando estaba con mi familia, les volví a mencionar que me iban a dar quimioterapia.

- Me voy a quedar sin pelo. - A lo que me contesta Martín - No importa, vamos e estar calvos los dos. 

La Ana paula y mi mamá eran mis enfermeras, ellas me ayudaron en todo. Si no hubiera sido por mi hija y mi mamá no sé como le hubiera hecho. Me recuperé en la casa de mi mamá, toda mi familia fue a visitarme.

La familia es un GRAN apoyo, al principio tú no quieres decir nada para no preocupar, no quieres hacerlos sufrir, pero en realidad ya cuando lo dices, te sientes más tranquila. 

La verdad yo siempre pensé que todo iba a salir bien, que iba a salir adelante. 

Pasando dos meses, ya me sentía normal, fisicamente y emocionalmente. 

Cuando fui a mi cita para el relleno del expansor, estaba muy preocupada porque el Dr. Rivera no me había dicho nada de la quimioterapia, y en ese preciso momento le hablaron al doctor y llegó al consultorio. 

Me hizo la revisión, todo le pareció bien.

Y le dije - Usted me dijo que me iban a hacer quimios, quiero saber cuándo vamos a empezar. – 

- ¿No le había dicho? 

- No, ¿qué? 

- No va a necesitar nada de quimios ni radiaciones.

- ¿De verdad?

- Sí.

Salí del consultorio y fui la persona MÁS FELIZ DEL MUNDO. 

Le fui a dar gracias a Dios. la iglesia tenía las puertas cerradas, pero yo estaba tocando la puerta hasta que me abrieron.

Les conté a todos los que me acompañaron en esto y todos estábamos muy felices. 

Después de eso, me dedique a muchas cuestiones emocionales, le doy gracias a dios todos los días. 

Mi terapeuta me dijo que muchas de las enfermedades del ser humano se derivan de problemas emocionales de cosas que no hemos resuelto de cuando éramos niños, dolores, tristezas, enojos, en todo lo que tenga que ver con emociones. Cuando no se atiende, se puede generar un síntoma. Y ese síntoma en una enfermedad. 

Desde entonces, he trabajado mucho en mí. En mi estado emocional, hago meditación, terapias, retiros en todo lo que me haga sentir bien. 

En mi trabajo le baje al estrés. Esta es la vida que he elegido vivir, muy consiente de que la parte emocional ha podido dañar mi vida. A lo mejor muchos doctores no creen, pero si. Puede ser que tu estrés emocional haya sido tanto, que te haya provocado una enfermedad psicosomática. 

Entonces, así. Yo me sentía muy estresada en mi trabajo, por los tiempos. Así que decidí tomarme un descanso con mi familia. 

Mi vida la he llenado de ese tipo de cosas, de cosas que me gusten, que me hagan sentir bien, yo pienso que las personas vienen con una capacidad física, mental, espiritual, y a lo mejor mi capacidad física no ha sido tan alta como para soportar cuestiones emocionales muy grandes. 

Vivir día a día, avanzando y trabajando para sentirte bien, todas las cosas se acomodan.

  • Testimonio de Luisa 

 

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